Carta de Juan de Dios: Primavera en las marismas de Sevilla

Carlos Zaragoza Larios - 24 Mar, 2021
Hola, como ya hemos entrado en la primavera astronómica, pienso que sería interesante abrir un tema actual.
Ayer fuimos Carmen y yo, con el compañero Ignacio Gámez a dar una vueltecita por las marismas; Paco ya lo sabe, ¿verdad?
recorrimos unos cuantos pueblos de colonización, pasamos por "El Torbiscal", ¿os acordáis de aquél viaje de estudios, creo que en el 71? y nos sorprendimos del cambio tan espectacular que ha experimentado el Sector B-XII que, manteniendo su vocación de algodón, remolacha, trigo y girasol, ha sabido reorganizarse alrededor de nuevos cultivos, espinacas, coles, habas, guisantes, zanahorias y plantaciones de almendros y olivar. El arroz queda al otro lado del río.
Se ha racionalizado el riego de manera que este año la dotación de una ha es solamente de 3000 m3 y se lleva todo el control desde los móviles de los agricultores y desde el centro de control de la balsa de Melendo que regula el final del canal del Bajo Guadalquivir. 
El trayecto por la carretera del práctico, con el Guadalquivir ancho por la derecha y las parcelas cultivadas a la izquierda mereció la pena.
Al final acabamos en Guadalema de los Quintero, primer pueblo de colonización en Sevilla donde se crio Ignacio, su hermano Sebastián y un sobrino policía nos estaban esperando en la terraza del bar de la plaza, en una mesa pertrechada las tapitas que el "Rano", cocinero del pueblo, había preparado, tomate de Los Palacios con sal y aceite, queso, lonchitas de tocino entremagro, morcilla de hígado de cerdo, bollo tostado con aceite y jamón.... y litronas de Cruzcampo. Y además nos regalaron cuatro kg de miel y una bolsa de limones.
Calidad de vida, decían todos, cocinero, agricultor y policía; y seguramente ha tenido que ver mucho la transformación que se inició en los años cuarenta, aunque muchas personas piensen que se pudo cometer una grave agresión al entorno natural. Lo cierto es que vimos yeguas al lado del rio, ovejas, cigüeñas, garzas....
¡Y no pudimos entrar en el Palmar de Troya!
Os pongo un par de fotos.
Abrazos.